Debido a la expansión de la industria de la salud, las baterías de 48 voltios fabricadas según especificaciones de tecnología de litio, que utilizan metales aprobados para el sector sanitario, son más que suficientes para satisfacer las necesidades del sector en cuanto a energía segura y confiable para dispositivos y tecnologías médicas. Las baterías de litio son seguras, ligeras y duraderas. Soportan las temperaturas extremas presentes en aplicaciones médicas. La industria ha dado un salto al adaptar soluciones que complementan la atención al paciente y el almacenamiento constante y confiable de energía. Esta personalización también responde a las diferentes culturas de la fuerza laboral mundial en el ámbito sanitario.